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Una reivindicación del periodismo (deportivo)

Télam


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Una caracterización del periodismo deportivo, a menudo señalado de superficial, frívolo y hasta homofóbico y violento, es examinada -en clave histórica- por el periodista Alejandro Wall, que revisa en forma crítica los rasgos propios de esa especialidad en el libro “Diez ironías sobre la libertad de expresión”, publicado por CTP Ediciones.


Historias de periodistas comprometidos con su tiempo, con su oficio, con un abordaje profundo del hecho social y político del deporte, son cruzados en el ensayo con
otros que son emblema de un periodismo “para el que sólo vale ganar; el periodismo xenófobo y violento; el periodismo de Fernando Niembro y Marcelo Araujo, que hasta tuvieron una escuela”.

Wall reseña en su texto experiencias reivindicables del periodismo deportivo que revelan que también es posible el ejercicio de ese oficio en forma comprometida con los sectores populares.

Entre tantos relatos,
el periodista recupera la historia de lucha de los trabajadores de Clarín por recomponer la vida sindical dentro del diario a finales de la dictadura militar, proceso en el que la sección Deportes jugó un rol determinante.

En el clima áspero de la redacción de aquel tiempo aparecieron un día pintadas en los baños de la redacción con consignas laborales y un escrache al entonces director del diario, Marcos Cytrymblum.

“Hubo un escrache al director del diario y nos atribuyeron la movida a nosotros. Fue el desencadenante para que nos echaran a cinco compañeros”, recordó el periodista Gustavo Veiga citado en el texto de Wall.

Pablo Llonto, también surgido de Deportes, fue elegido delegado del diario en 1984.
Ese mismo año se recuperó el gremio de prensa al lograr la expulsión del interventor de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires (APBA). Llonto fue despedido en 1991 a raíz de su actividad gremial.

El caso llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde todavía no fue resuelto. Llonto consiguió la solidaridad de Diego Maradona, que pasó años sin hablarle a Clarín en respaldo al delegado que tantas veces lo había entrevistado.

“El deporte se basa mucho en la emoción. Eso te hace ir hasta la cornisa, y a su vez te da una gimnasia enorme para entender ciertas cosas populares. Te saca de la tribuna de doctrina, de la corbata y las oficinas de Puerto Madero y te da otro contacto con lo que sucede en el país”, reflexiona el periodista Ezequiel Fernández Moores, consultado por el autor.

“Me inclino a pensar que es una sección especialmente avasallada y sometida a malos tratos, a desconsideraciones por encima del promedio”, señala sobre el mismo punto el periodista Alejandro Guerrero.
La figura de Dante Panzeri aparece una y otra vez en el texto. “Un conservador en lo político pero un rebelde del sistema que dominaba al fútbol”, lo describe Wall.

“Diez ironías sobre la libertad de expresión” es un libro de ensayos p
ublicado por el Colectivo de Trabajadores de Prensa (CTP) que incluye diez ensayos sobre la libertad de expresión de los trabajadores de prensa que trabajan en medios públicos, privados y populares.
Wall fue redactor del diario Crítica de la Argentina y editor de las webs de Ambito Financiero, Infobae y Perfil. Publicó artículos en las revistas Caras y Caretas, Veintitrés, Crisis, Un Caño y Anfibia, y en los diarios La Nación de Chile y El País de España. Desde 2010 trabaja en la sección Deportes del diario Tiempo Argentino. Escribió los libros “¡Academia, carajo! Racing campeón en el país del que se vayan todos” y “El último Maradona”, junto a Andrés Burgo, sobre el doping en el Mundial 94.